09/08/2007
Como cada temporada
- El Ministerio proporciona información para prevenir las
enfermedades relacionadas con el consumo de alimentos
- Este año se ha reforzado la información sobre alimentos mediante la
distribución de folletos y carteles, que están siendo ampliamente
distribuidos
- Se ha distribuido material informativo para la prevención de la
anisakiasis, que se ha hecho llegar a los mayoristas de pescado, a la
Federación Española de Hostelería y Restauración y a las cadenas de
restauración rápida e institucional
El Ministerio de Sanidad y Consumo, a través de la Agencia Española de
Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), proporciona a los ciudadanos
información para prevenir las enfermedades transmitidas por alimentos y
relacionadas, en su mayor parte, con las altas temperaturas.
A lo largo de este verano se están distribuyendo 100.000 trípticos
titulados: Prevención de las enfermedades transmitidas por alimentos: Las
Cinco Claves de la Seguridad Alimentaria, en el que se enumeran y razonan
cinco sencillas medias cuyo cumplimiento evitaría la mayor parte de las
enfermedades de origen alimentario. Estos consejos han sido adaptados a las
costumbres de España a partir de las recomendaciones formuladas por la
Organización Mundial de la Salud. Además del tríptico, se distribuyen también
con 2.500 carteles.
Las recomendaciones de trípticos y carteles son las siguientes:
- Mantener la limpieza: lavarse las manos antes de preparar
alimentos y después de ir al baño; lavar cuidadosamente todas las superficies y
el menaje usado durante la preparación de la comida, proteja los alimentos y la
cocina de insectos, mascotas y otros animales, y guarde los alimentos en
recipientes cerrados.
- Separar alimentos crudos y cocinados para evitar la
contaminación cruzada y no usar los mismos utensilios (cuchillos, tablas) para
manipular o cortar alimentos crudos y cocinados. Conserve los alimentos en
recipientes separados para evitar el contacto entre crudos y cocinados.
- Cocinar o guisar los alimentos completamente, evitando que
los alimentos queden crudos por dentro, especialmente la carne, el pollo, los
huevos y el pescado. Asegurar que las sopas y guisos alcanzan la temperatura de
ebullición. Recalentar bien la comida cocinada. Los microorganismos se eliminan
a temperaturas superiores a 70 grados.
- Mantener los alimentos a temperaturas seguras: no dejar
los alimentos cocinados a temperatura ambiente. Almacenar en refrigeración lo
más pronto posible los alimentos cocinados y los perecederos. Los alimentos
para niños deben de ser consumidos inmediatamente. No descongelar a temperatura
ambiente, sino en la parte baja de la nevera.
- Usar agua y alimentos seguros: agua potable para lavar la
fruta y la verdura. No consumir alimentos después de su fecha de caducidad, ni
leche no procesada (mejor pasteurizada o esterilizada).
ANISAKIS
Además, el Ministerio ha distribuido 50.000 carteles y 200.000 trípticos
elaborados para informar sobre la prevención del anisakis. Comer pescado es
seguro y saludable. El anisakis es muy fácil de evitar. Las principales
recomendaciones para consumir el pescado con seguridad son las siguientes:
- Compre el pescado limpio y sin vísceras (tripas) o
quíteselas inmediatamente.
- Las preparaciones tradicionales (cocción, fritura, horneado, plancha)
eliminan el parásito al alcanzarse sesenta grados de
temperatura en toda la pieza.
- Si come el pescado crudo o prácticamente crudo, la congelación
previa, a –20º C o inferior durante al menos 24 horas, garantiza la
inactivación del anisakis.
Hay que recordar que, aunque se coman crudas, no causan la
enfermedad las ostras, mejillones, almejas, coquinas y demás moluscos
bivalvos. Tampoco los pescados de aguas continentales o piscifactorías de agua
dulce (truchas, carpas, etc), las semiconservas (anchoas) ni los pescados
desecados salados (bacalao, mojama, ect).
El folleto también recuerda a los restauradores la obligación de
informar acerca de la congelación previa del pescado destinado al
consumo en crudo o prácticamente crudo. El folleto se hará llegar, además, a
los mayoristas de pescado y al sector de la hostelería. Este material
informativo está disponible en la página web de AESAN, http://www.aesan.msc.es/aesa/web/AESA.jsp
Esta página web también dispone de una sección de consejos útiles para
evitar la salmonella en la elaboración de salsas que contengan huevo, como las
mayonesas. Hay que recordar que la salmonella es causante de un
porcentaje superior al 70% de los brotes de enfermedades de origen alimentario.
Hay que recordar que la utilización del huevo crudo en la preparación de
mayonesas está prohibida en la restauración colectiva desde 1.991.
Las medidas de precaución en la preparación de salsas que se recomiendan
sólo para el ámbito doméstico son sencillas y pueden resumirse en los pasos
siguientes:
- Adquirir y utilizar sólo huevos
convenientemente envasados y etiquetados y por tanto procedentes de
establecimientos autorizados. En la etiqueta del envase debe aparecer
obligatoriamente el establecimiento de origen y la fecha de consumo preferente.
En la cáscara de cada huevo debe aparecer una clave numérica que permite
identificar el establecimiento de origen. Actualmente es voluntario que la
fecha de puesta de los huevos aparezca en la propia cáscara, pero sin duda
constituye una buena garantía. Cuanto más reciente sea ésta fecha menos tiempo
tendrían para multiplicarse los microorganismos en el supuesto de que los
hubiera.
- Conservar los huevos frescos en el
frigorífico desde su adquisición hasta el momento en el que se vayan a
utilizar. Si es necesario para elaborar la salsa que el huevo recupere la
temperatura ambiente, debe pasar fuera del frigorífico el menor tiempo
posible.
- Calcular la cantidad de salsa que se
va a consumir inmediatamente pues posibles sobrantes no se deben
conservar y se han de desechar. Es pues una elaboración para consumo inmediato.
Si se prepara más cantidad del plato, por ejemplo ensaladilla "rusa",
que la que se va a consumir de inmediato recomendamos aderezar con la salsa
sólo la parte a comer a continuación y reservar el resto sin salsa.
- Inmediatamente antes de utilizar el
huevo – no antes - conviene lavar la cáscara con agua y detergente y
secar bien, antes de cascar. El lavado no debe hacerse antes para no debilitar
la protección que ofrece la cáscara (porosa) frente a las
contaminaciones.
- Tener cuidado para que no caigan
trozos o restos de cáscara ni en la clara ni en la yema. Se
desaconseja cascar los huevos en el borde del recipiente en el que elaboramos
la salsa.
- Los recipientes y utensilios
utilizados para batir los huevos y preparar con ellos las salsas
no deben entrar en contacto con otros alimentos y se han de
lavar cuanto antes.
- Es necesario añadir a la salsa vinagre
o limón, para acidificarla y así inactivar posibles gérmenes o, al
menos, impedir su multiplicación.
- Aunque sea muy corto el lapso de tiempo entre
preparación y consumo, se debe mantener la salsa recién preparada en
refrigeración, hasta su consumo. Lo ideal es que la elaboración y el
consumo se sucedan sin tiempos de espera.
- Servir inmediatamente antes de
comer.
Tríptico cinco claves
( Pdf, NaN Kb
)
Tríptico anisakis
( Pdf, 2.4 Mb
)